Ya han pasado 24 horas desde
la ratificación sobre la destitución de Gustavo Petro como Alcalde Mayor de
Bogotá y como dicen los restaurantes, nos encontramos bajo una “Nueva
Administración”, tiempo suficiente para pronunciarse sobre el tema en frío,
decantando las opiniones de aquí y allá.
Lo que ocurrió ayer fue el
final de una tragicomedia política que empezó con el discurso de Petro cuando
dijo en la Plaza de Bolivar al momento de entregar el nuevo modelo de aseo para
la capital: “Esto es una guerra, donde ganamos o perdemos…” y al final perdió.
Perdió su partido, porque los “Progresistas” ya no existen como movimiento político luego de fusionarse con “Los Verdes”, perdió como político, porque no supo manejar la euforia popular y nunca salió del discurso ochentero y perdió Bogotá, porque la “ciudad de todos” quedó dividida en 2 bandos cuando lo que se necesitaba era unirse para avanzar.
¿Qué
aciertos y errores hubo bajo la administración Petro?
Empecemos por los aciertos.
Se concluyó parcialmente La Avenida 26, se implementó el Sistema Integrado de
Transporte Público, se reguló el tema del mínimo vital de agua para los
estratos bajos y algunas otras cosas que si bien no son muy visibles con el
tiempo se harán evidentes.
En que falló. En la soberbia
de gobernar bajo la frase “El Estado soy yo”. En considerar que todos los que
lo apoyaban eran los buenos y los que no, eran los malos de su película
política.
La conclusión…Petro con
buenas intenciones, fue víctima de la soberbia aprendida en el Senado de la
República, donde no se opina sino que se editorializa y donde lo que piensen
los demás no importa a menos que sea del mismo partido al que uno pertenece.
¿Luego
de esto, cómo está ciudad?
Hoy Bogotá se levantó igual
que ayer, personas estudiando, personas que se dejan estudiar, robos,
trancones, estrellones, peleas, gente trabajando, desocupados escribiendo
pendejadas a manera de editorial en Word, personas borrachas, personas sobrias
buscando estar borrachas, personas comprando y vendiendo…amaneció igual.
Tal vez la repercusión se
nota en redes sociales, pero como siempre la indignación y la fiesta
(dependiendo en que bando se esté), durará unos días para luego diluirse
lentamente hasta perderse en el infinito virtual…porque lo virtual no da para
comer y la barriga gobierna las acciones humanas desde que el mundo se inventó.
¿Y
la democracia que o es que mi voto no vale?
La democracia sobrevivirá,
ni fue afectada de muerte ni se fortaleció. Se demostró que las leyes tienen
vacíos y que esos vacíos son aprovechados de manera individual por todos los
actores del espectro político.
Por otro lado, quedó en
evidencia que los votos no son certezas, son moldeables al nivel que el voto de
Petro a favor de la reelección del Procurador fue el mismo voto que lo sacó de
la partida y será el mismo voto que pasará del Polo a los Verdes y luego a los
Liberales y finalmente volverá al Congreso de la República que fue donde nació.
Un círculo vicioso lleno de
opiniones absolutas que cambia de color con el pasar del tiempo.
¿Y
el proceso de Paz?
Las negociaciones en La
Habana (Cuba), son completamente herméticas. Si bien las Farc y el Gobierno
hablan mucho y tienen el opinómetro al máximo (mojar prensa mantiene viva la
charla), no va a pasar nada. Ya se hubieran levantado si en verdad estuvieran
molestos, pero como dicen: “Ellos están en su cuento y nosotros en el nuestro”,
las dos realidades no se juntan.
Además estamos en tiempo de
elecciones, Las Farc necesitan a Santos para lavar su imagen y Santos necesita
a las Farc si quiere ser reelegido. Faltando 3 meses para las elecciones
presidenciales ninguno es tan idiota de tirar una campaña a la basura por una
destitución, adjudicación o elección de Miss Universo que se atraviese.
¿Rafael
Pardo Alcalde?
El problema que tiene Pardo,
es que tiene el “angel político” de un bombillo fundido y a veces es más simple
que el agua hervida. Tiene la ventaja que conoce todos los cargos que la
democracia humana se ha inventado, está muy bien relacionado internacionalmente
y no le da miedo quemarse porque sabe que la “Crema Número 4” siempre estará al
alcance.
Ha demostrado a lo largo de
su trayectoria política, que sabe hasta donde llegar y sabe cuando salirse y
salvar los muebles. Su designación es una jugada de la que saldrá bien parado,
porque sabe que a la larga el problema no es de él y siempre puede manejar con
el retrovisor.
¿Se
va a acabar la “Bogotá Humana”?
Por el momento no. Es un
plan que fue diseñado por Petro para 4 años y no existe manera que sea
modificado. El tiempo es demasiado corto y los trámites son muy largos para
quitarle o ponerle cosas. Hay presupuesto, y existe la necesidad de mostrar
resultados.
Es como dicen…manejar en
línea recta con carretera despejada.
¿Y
el futuro?
Todos pescarán en el río
revuelto para buscar amores que se traducirán en votos presidenciales.
El “cadáver Petrista”, será
asaltado, despedazado y desmembrado sin darle tiempo a los dolientes el
comprender que ha ocurrido. Todos intentarán tomar su botín de guerra y usar su
imagen como bandera de la “injusticia social y democrática colombiana”,
signifique lo que signifique, eso ya lo acomoda cada uno de acuerdo a sus
intenciones particulares.
En
política no existen amigos, solo hay intereses.
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